Desde una perspectiva biologicista, la ansiedad y el miedo cumplen la función específica de promover la supervivencia biológica. Ante una amenaza, tanto nuestro sistema nervioso, como nuestros órganos y nuestros músculos, se preparan para luchar o huir, con el fin de sobrevivir a la amenaza percibida. De esta forma, el sistema nervioso simpático se activa para gestionar la amenaza de muerte ante la que se encuentra el organismo.
En la actualidad, muchas experiencias cotidianas pueden provocar en el organismo una activación del sistema de lucha/huida, que no por ser moderada y apenas perceptible deja de ser un evento significativo para nuestro cuerpo.
Desde una perspectiva del Análisis Bioenergético, cuando el impulso (bien sea de lucha o de huida), que es una expansión del sí-mismo muscular y psíquico, se mueve hacía la expresión, pero es detenido por el yo (en forma de contracción muscular), se forma un conflicto interno. Este conflicto se asienta a nivel muscular en el cuerpo y en un nivel adaptado de nuestra psique. El conflicto que se crea entre el impulso y el yo crea ansiedad en la persona.
La psicoterapia de Análisis Bioenergético, que incluye trabajar directamente con el cuerpo, ha probado ser un método muy efectivo para reducir la ansiedad y los síntomas derivados de ella, ayudándonos a vivir más plenamente y de manera más libre, traduciéndose en vidas más activas y plenas.
