Cuando estamos deprimidos podemos sentirnos desanimados, abatidos o “vacíos”. Tal vez nos mostramos más irritables y en algunos casos podamos llegar a sentirnos insuficientes o culpables.
La depresión es en muchos casos fruto de la represión de emociones como la tristeza o la rabia, emociones cuya expresión no suele verse con buenos ojos por parte de nuestro entorno, y que por distintos motivos, “elegimos” enterrar y no dejar salir. Tal vez, esa fue nuestra única opción.
Por otro lado, y no menos importante, la depresión esta siempre marcada por la pérdida de energía, que se relaciona directamente con una reducción del metabolismo. La pérdida de apetito es frecuente, pero más importante es aún la disminución de la actividad respiratoria.
La psicoterapia de Análisis Bioenergético ofrece herramientas y ejercicios que promueven el aumento de la energía y que favorecen la expresión de esas emociones que durante años han estado reprimidas.
